loading
Home/ All /Lía durmiendo con lobos (1er Libro)/CAPÍTULO 2

CAPÍTULO 2

Author: Day Torres
"publish date: " 2020-11-06 23:03:31

A la mirada de espanto de Katherine, Ian respondió con la seguridad que se precisaba.

— Levántate. — le ordenó, él siempre ordenaba — Yo te llevaré.

No necesitaba ser un genio para comprender que en el estado de zozobra en que se hallaba, la mujer no debía conducir. La casa de la familia Carson quedaba a unos cinco kilómetros del puerto, y en todo el trayecto el italiano siguió devanándose los sesos.

Entendía cuánto significaba Lía para Katherine, tanto como la pequeña Flavia o cualquiera de sus hermanos para él, y estaba seguro de que la muerte de su bebé recién nacida la había devastado, pero eso no era asunto suyo. No la conocía, en tres años no había conocido a ningún familiar de la que había sido su amante, pero algo era seguro: Kathy no podía valerse de la amistad que aún compartían para pedirle que educara a su hermana.

“Sí, educar, no hay otra forma de decirlo.”

Su carácter era capaz de hacer reaccionar a la manada de lobos que tenía en casa, pero Lía estaba lejos de ser un lobo, y si en algo compartía genes con su hermana, entonces no tendría una belleza despreciable… ¡De cualquier manera era una mujer, y él no permitía que se quedaran mujeres en su casa!

Kathy pareció adivinarle el pensamiento.

— Tampoco es que vayas a convertirla en tu amante… — intentó protestar.

— ¡Por favor! — replicó él con acento de concentrado enojo — No se me pasaría por la cabeza acostarme con tu hermana. ¿Por qué demonios sigues insistiendo?

— Porque quiero que se recupere. — musitó ella con la mirada llena de involuntarias lágrimas — He tratado de hacerla reaccionar de todas las formas posibles, sin conseguir nada, y sólo se me ocurren medidas más drásticas. Tú… de alguna forma logras que la gente te obedezca. Eres fuerte en cada aspecto de tu vida, hasta en…

— Hasta en el sexo. — terminó él — Lo entiendo Katherine, puede ser saludable que alguien entable con ella una relación que no sea de absoluta lástima, alguien que no la compadezca, que la obligue a levantarse. — tomó una larga bocanada de aire y luego suspiró — Pero ese es trabajo de su marido, querida, debes entenderlo.

La mujer a su lado volvió a negar con la cabeza, con exasperante perseverancia, y en esta ocasión le perdonó su terquedad, Lía era su hermanita pequeña, a la que prácticamente había criado tras la muerte de sus padres cuando aún eran muy jóvenes las dos

— ¡Él no puede ayudarla, lo sé!

El italiano optó por guardarse sus respuestas. Estaban llegando a la casa y el asunto que se planteaban era más urgente. La señora que hacía la limpieza en la residencia salió a recibirlos y fue Johan quien le habló.

— ¡Loreta! ¿Cómo es eso de que Lía ha desaparecido?

— Lo siento, señor. — se disculpó la mujer. Debía rozar los sesenta años y tenía la cara desencajada de terror — La dejé sola unos segundos, mientras desocupaba el cuarto del bebé… ¡y entonces ya no la vi!

Johan lanzó por lo bajo una maldición y se dirigió a la casa, al parecer dispuesto a revolverlo todo mientras Katherine corría tras él, gritándole con un acento que denotaba su herida sensibilidad.

— ¿Mandaste a desocupar el cuarto del bebé?

Él se limitó a no contestarle y siguió caminando.

Ian hizo un gesto de natural intolerancia y metió las manos en sus bolsillos, consciente de que era el único que conservaba la ecuanimidad. Entrecerró los ojos un segundo valorando las posibles rutas de escape, y luego se volteó hacia la señora del servicio, que se había quedado a su lado con actitud mohína.

— Perdone — intentó llamar su atención — ¿Dónde han puesto las cosas que estaban en la habitación del bebé?

— En el trastero, señor. Al fondo de la casa. — fue la respuesta.

Ian dudó un instante y luego se encaminó con paso decidido hacia el trastero. No era más que un viejo cuarto de mampostería a más de treinta metros de la residencia principal, pero a medida que se acercaba escuchó un murmullo bajo, cadencioso y dulce, como el de una canción susurrada al oído.

Empujó la puerta de madera, y lo que vio le heló la sangre y lo dejó sin palabras.

**********

Era pequeña, pequeña y menuda, y rubia como un sol de primavera. Resultaba difícil creer que aquella muchachita de ojos perdidos tuviera veinticuatro años. Con razón Katherine seguía hablando de ella como si fuera una niña. Pero los ojos marchitos la delataban.

Sentada en la mecedora, con suaves cojines a la espalda, Lía cantaba una canción de cuna para la cuna vacía que tenía enfrente. Era la criatura más indefensa que Ian había visto en su vida, pero había algo… aquella mujer tenía algo que convirtió el escalofrío que le subía por la espalda en un latigazo de deseo.

Una sensualidad latente emergía en cada movimiento de sus labios, en la curva deliciosa del cuello, provocativamente ladeado, en aquella semi desnudez que se transparentaba en el fino camisón de dormir. El cabello suelto y lacio le llegaba casi a la cintura, y tendido sobre su pecho, invitaba a acariciar aquella nuca descubierta, aquella piel blanquísima.

Ni siquiera se inmutó mientras Ian se acercaba despacio, era como si el resto del mundo no existiera, solo ella y la mecedora, ella y la cuna.

— Señora Carson. — la llamó sin obtener respuesta — ¡Lía!

Pero Lía estaba perdida en algún punto desconocido desde hacía casi tres meses.

El leve camisón se le pegaba al cuerpo, que se podía adivinar completamente exquisito. Las piernas largas, suavemente torneadas, la cintura estrecha, las caderas provocativas, delineadas, los pechos firmes y ligeros. No llevaba sujetador, y la tela moldeaba con delicadeza las pequeñas terminaciones rosadas.

“¡Diablos! ¿Y yo qué hago fijándome en eso?”

Sus manos eran pequeñas y muy blancas. Todo en Lía era blanco y pequeño, como de muñeca. Ian se sentó a su lado y la escuchó cantar. Tenía los labios carnosos y de un rosa tan fuerte como no había visto otros, y por un segundo el italiano se perdió en el abismo negro que eran sus ojos. Se mordió el labio inferior, intentando contener el cúmulo de reacciones físicas que le provocaba, y se confirmó que sería imposible tener en su casa a una mujer así sin querer meterla en su cama.

Alargó la mano para rozarle los dedos, que descansaban sobre un brazo de la mecedora, y el contacto con su piel, extrañamente cálida y sensual, fue otro castigo para su autocontrol. Movió la cabeza con brusquedad, intentando alejar sus pensamientos, y entonces la muchacha volvió el rostro, clavó en él aquellos ojos de océano en tormenta y lo dejó paralizado.

“Hermoso…”

Lía sintió el contacto de su mano y supo que estaba menos sola. No conocía a aquel hombre, pero era hermoso. Pupilas azules, cabello dorado cobrizo que le llegaba casi a los hombros, y una insipiente barba tan… tan semisalvaje. La línea de sus labios era perfecta, acentuada por la mandíbula cuadrada y poderosa. Era un desconocido, un desconocido de férreos músculos que se presentían bajo la ajustada camiseta negra y los vaqueros desteñidos.

Un desconocido que de repente empezó a tararear la canción y seguirla a su compás. A Lía le temblaron los labios cuando escuchó su voz, cargada de una sensualidad electrizante, que la hizo entrelazar sus dedos con los de él y apretarlos con fuerza.

“Hermoso… y desconocido…” Fue lo último que su mente le ronroneó antes de cerrar los ojos y seguir cantando muy bajito. Ian hizo un esfuerzo sobrehumano para no estrecharla cuando vio el estremecimiento ligero de su boca.

“¡Dios, es tan bella! ¡Y tan frágil! No entiendo cómo la han dejado llegar a este estado.”

Katherine tenía razón: necesitaba un cambio drástico, un choque para su inmovilidad, un latigazo de emoción que la devolviera a la realidad de alguna manera. Acercó la boca al dorso de su mano y la rozó con una húmeda caricia antes de ponerse a cantar con más convicción. Una nana. Era lo que necesitaba, entonces era lo que le daría.

Y justo en ese instante notó la leve inclinación en las comisuras de sus labios. Lía sonreía quedamente, aferrada a sus dedos.

Detrás de él la puerta anunció con un chillido la llegada de visitantes. En el umbral Kathy permaneció muda, y Johan pegó un puñetazo en el marco de la puerta con absoluta exasperación, haciendo en realidad más daño a su puño que a la madera.

— ¡Esto ya ha ido demasiado lejos! — gruñó — ¡Lo siento, Kika, pero mañana voy a internar a Lía!

Want to know what happens next?
Continue Reading
Previous Chapter
Next Chapter

Share the book to

  • Facebook
  • Twitter
  • Whatsapp
  • Reddit
  • Copy Link

Latest chapter

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   EPÍLOGO

— ¡Pido el próximo baile con la novia!Al parecer ser el menor de los Di Sávallo también convertía a Alessandro en el menos serio de los hermanos, pero lo cierto era que nadie en aquella fiesta estaba serio. La segunda temporada del Campeonato Mundial de Rally había terminado por fin después de tres meses y los números de Ángelo lo posicionaban en un lugar privilegiado para optar por el título.

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   CAPÍTULO 27

— ¡Dímelo otra vez! — le pidió Ian mientras surcaba su espalda desnuda con suaves caricias. No podía recordar una mujer más perfecta que Lía… de hecho no podía recordar a ninguna otra mujer — Anda, dímelo de nuevo.— Te amo. — ella hizo un movimiento para tenderse sobre su cuerpo aunque apenas tenía fuerzas para moverse — Te amo. — y le besó los ojos, las mejillas, los labios — Te amo, te amo, te amo.

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   CAPÍTULO 26

Ian dio un respingo exasperado, incrédulo ante semejantes palabras, y en el siguiente segundo su indignación se desbordó como un volcán activo.— Lía ¿cómo te atreves a decir algo así? ¿Crees que eso es todo lo que eres para mí, mi amante de turno? — casi gritó — ¿Crees que habría venido desde Mónaco a exigirle a tu marido que te dejara libre, solo para poder meterte en mi cama de cuando en cuando?

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   CAPÍTULO 25

Ian rasgó la delicada tela de la camiseta mientras la recostaba sobre la cama. Estaba demasiado impaciente como para ponerse a desabrochar todos los botones de aquel juego de dormir.— ¡Juro por Dios que voy a comprarte otro! — soltó, haciéndola reír.La deseaba, Ian la deseaba con tanta urgencia, con un desenfreno tal que apenas podía sacarse su

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   CAPÍTULO 24

Ian se adelantó y le dejó en los labios un beso fugaz con tanta naturalidad que ella no pudo reaccionar, anonadada. Solo cerró la puerta tras él y lo miró inspeccionar sonriente el diminuto apartamento que acababa de rentar, mientras la dejaba continuar con su incómoda conversación telefónica.La historia de Johan sonaba cada vez más inverosímil, y unas veces Lía abría los ojos como platos, otras apretaba los labios y otras sonreía con incredulidad. Pero no dejaba de observar al hombre que paseaba por el sal&

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   CAPÍTULO 23

— El sábado traeré a los niños. — se despidió Katherine, abrazándola en la puerta.— Está bien, procuraré cocinar algo que les guste.Lía cerró la puerta tras su hermana y miró alrededor. El departamento era pequeño y luminoso, y en poco más de una semana había logrado convertirlo de un lugar

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   CAPÍTULO 22

¡Separándose, Lía estaba separándose de Johan! ¿Era eso a lo que se refer&

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   CAPÍTULO 21

— Marco, manda el jet a buscarme.

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   CAPÍTULO 20

Gálagas estaba hasta el tope de espectadores, aunque las invitaciones a la exposición hab&iacu

Lía durmiendo con lobos (1er Libro)   CAPÍTULO 19

Debían pasar de las cinco de la tarde cuando Lía abrió los ojos y trató de despe

More Chapters
Download the Book
GoodNovel

Download the book for free

Download
Search what you want
Library
Browse
RomanceHistoryUrbanWerwolfMafiaSystemFantasyLGBTQ+ArnoldMM Romancegenre22- Englishgenre26- EnglishEnglishgenre27-Englishgenre28-英语
Short Stories
SkyMystery and suspenseModern urbanDoomsday survivalAction movieScience fiction movieRomantic movieGory violenceRomanceCampusMystery/ThrillerImaginationRebirthEmotional RealismWerewolfhopedreamhappinessPeaceFriendshipSmartHappyViolentGentlePowerfulGory massacreMurderHistorical warFantasy adventureScience fictionTrain station
CreateWriter BenefitContest
Hot Genres
RomanceHistoryUrbanWerwolfMafiaSystem
Contact Us
About UsHelp & SuggestionBussiness
Resources
Download AppsWriter BenefitContent policyKeywordsHot SearchesBook ReviewFanFictionFAQFAQ-IDFAQ-FILFAQ-THFAQ-JAFAQ-ARFAQ-ESFAQ-KOFAQ-DEFAQ-FRFAQ-PTGoodNovel vs Competitors
Community
Facebook Group
Follow Us
GoodNovel
Copyright ©‌ 2026 GoodNovel
Term of use|Privacy