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No pienso violarte, por Dios.
Author: Cassandra HartUna vez en la casa Abi se acostó a descansar, Doña María estaba en la cocina preparando la cena para todos.
— la hija de Tom es toda una preciosidad.
— ¿La
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Dr. Cretino Perdón
Edward se quedó en casa de Abi durante unas horas, pero tenía que irse a trabajar. Intentó entrar al cuarto de Abi, pero le había puesto seguro. Abi le quería fuera y no lo permitiría.—Déjame entrar o tiro la puerta.Para su gran sorpresa, Abi abrió la puerta y se arrojó a sus brazos. Edward la llevó dentro de la habitación y se sentó con ella en la cama. Durante unos minutos simplemente lloró.—Cariño, lamento muchísimo todo lo que está sucediendo, deberíamos estar de fiesta, vamos a casarnos en poco tiempo.
Dr. Cretino No pienso violarte, por Dios.
Una vez en la casa Abi se acostó a descansar, Doña María estaba en la cocina preparando la cena para todos.— la hija de Tom es toda una preciosidad.— ¿La hija de Tom? ¿Dé que hablas?—Pensé que…—Explícate.—Yo trabajaba para tus padres en la época en que Amelia venía aquí. Yo los vi a ambos juntos en varias ocasiones, su roma
Dr. Cretino De regreso a casa
Abi se despertó sobre un pecho musculoso, una mirada a su alrededor le indicó que ambos estaban sobre la alfombra, totalmente vestidos y bajo su manta afgana. Quizás fue doña María quién les cubrió. Su estómago rugía del hambre así que fue a la cocina.Edward estaba tan cansado que no se dio cuenta de su ausencia. La anciana estaba viendo su novela, pero apenas ella entró apagó el televisor.— ¿Cómo estás mi niña?—Cansada pero hambrienta, imagino que Edward tendrá hambre cuando se levante.
Dr. Cretino Un mes
Había pasado un mes desde que Abi le dijo a Edward que iba a olvidarle. Él había hablado con Alex pues seguiría visitando a Amelia, no iba a renunciar a Abi tan fácilmente, le daría tiempo para sanar e intentaría ganarse su corazón.Abi se mantenía distante, saludándole cordialmente, pero nada más. A pesar de todas las cosas, había algo bueno pues Amelia estaba más estable. Por ello fue enviada de nuevo a Boston para que le practicaran unos exámenes rutinarios. Abi había conversado con el médico de su madre quién le había dicho que eran necesarios. Además, así revisaría el tratamiento y añadiría algo para el vómito.
Dr. Cretino Exámenes
Intentó hacer el viaje con la mayor delicadeza, Abi estaba muy pálida. Continuó hacia el hospital dónde tenían la máquina para realizar una tomografía computarizada de la cabeza, aunque ella le hablara con coherencia, no pensaba arriesgarse. Necesitaba descartar hemorragias y hematomas cerebrales.—Llame a Alex por favor.—Siempre Alex.—Sí. Con él estoy a salvo.Aquello no le gustó nada a Edward, pero no estaba en posición de reclamar. Menos agradable fue ver correr a Alex al
Dr. Cretino Primer beso
Pidieron una ensalada y pescado. Lo acompañaron con algo de vino blanco y para postre una copa de helado. Abi estaba pasándolo muy bien, Alex era un compañero formidable. Mientras tomaban un café, ella decidió compartir sus secretos.—Eso qué me cuentas es terrible, pero al menos ahora lo sé, si esos sujetos vienen por aquí, van a arrepentirse.—Me preocupa mamá, todo este asunto le genera estrés.—No pienses así. Voy a estar a tu lado mientras me lo permitas. Has sido honesta conmigo así que yo también he de serlo. Me gustas muchísimo Abi
Dr. Cretino Extraviada
El examen fue hecho a una velocidad inquietantemente lenta, Amelia le observaba atentamente y no estaba habituado a dicho escrutinio. En las dos horas que estuvo allí, logró entablar una cómod
