loading
Home/ All /Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)/ANTÓN

ANTÓN

Author: Cassandra Hart Cassandra Hart Two Cassandra Hart Three Cassandra Hart Four

Revelarles a los humanos la existencia de los demonios y demás seres sobrenaturales fue algo diferente y entretenido—para variar—. Y pensar que mi hermano tenía razón es frustrante. ¡Maldito sabelotodo!

Pero he de decir que aparecer en televisión siendo enfocado por cientos de curiosos con sus celulares mientras decapitaba uno de los que debía atrapar, fue una cosa increíble. Los humanos se mantuvieron en silencio, con miedo hasta de susurrar. Para ellos resultó impactante porque mis ojos eran totalmente negros además, estábamos a cinco metros del suelo.

Y como soy un perverso hijo de puta, hice un baño de sangre. Porque los demonios queríamos eso, mostrar que existimos. Que somos reales pero también queríamos que nos miraran con temor, que entendieran que no somos ni seremos sus amigos. Otras criaturas como lobos y vampiros empezarán a dejarse ver y espero que acaten mis órdenes, sino les cazaré.

Soy totalmente inmortal, nada me mata porque técnicamente estoy muerto, nací muerto, o quizás podría decirse que nunca estuve vivo —Vivo según los estándares humanos, porque la vida para ustedes tiene inicio y fin, así que no, nunca he estado vivo— si alguien me asesina simplemente aparezco de nuevo.

Por años me mantuve en el inframundo, salía a mirar a los humanos, como una rareza que de verdad me intrigaba. Varios demonios, lobos y vampiros están a mi servicio y es entretenido. Por así decirlo.  No necesito dinero pero me gusta el dinero, así que recibo jugosas retribuciones debido a mi trabajo de ejecutor.

Los humanos, ellos no conocen mi rostro, no se ve en las imágenes que grabaron cuando revelé todo y de eso me aseguré. Solo miraron a una criatura horrible. Así que puedo ir por la calle sin que quieran salir corriendo. O eso creí hasta que conocí a  una humana que sí que pudo verme. Mi ratoncilla Irina. La conocí cuando estaba cerca de la ciudad.  

Poco después de que se hizo el anuncio empezamos con los reportes de vampiros jóvenes y estúpidos que atacaban humanos. Seguía el rastro del último renegado cuando sentí ese picor de magia en mi sistema. Y supe sin duda alguna que pertenecía a mi compañera, misma humana que estaba por morir a manos del renegado que estaba cazando.

No podía permitirme perderla estando tan cerca de tenerla.

Encontré al transgresor sobre ella dispuesto a terminar con su vida y sin perder tiempo lo aparté de su lado. Sentía su mirada en mí, el miedo que sentía pero si era mi compañera debía conocer la oscuridad en mí. Me volví hacia mi compañera, estaba en el suelo y un golpe desagradable era evidente en su mejilla.  Me acerqué a ella con calma, no quería asustarla de nuevo. Pero empezó a correr, no podía dejarla irse así que aparecí frente a ella.

Tampoco quería revelarle nada aún sin embargo estaba por perderla, tampoco me gustaba verla tan asustada. Al menos no de mí, el demonio que acabaría con ejércitos completos para mantenerla a salvo.

Acaricié su mejilla con cuidado. Mis ojos se pusieron totalmente negros al oler la sangre, al mirarla con dolor.

—No me temas, compañera.

— ¿Compañera?

—Mi única. Te he buscado por eones.

—Yo no entiendo…

—Debo irme, por ahora. Pero tengo tu esencia y te encontraré.

Me hubiese gustado quedarme con ella pero tenía cosas que terminar antes de ir por el maldito Vince.  

Horas más tarde me encontraba en las afueras de un bloque de apartamentos buscando—en teoría— a un imbécil llamado Vincent Van Fosen, una rata de alcantarilla que suministraba drogas a los niños de la calle. Este no solo fue un encargo, era  algo más personal.

Porque para mí, las mujeres y niños son sagrados.

El capo de la ciudad, Richard Clayden necesita a Vincent fuera de las calles, el dinero que me daría —6 millones— no era lo único que me movió sino cuidar a los niños. Esa es mi segunda regla de vida, nunca nunca se toca a un niño.

Subí sin preocupación, saboreando de antemano lo que iba a suceder. Vincent no estaba ahí, pero necesitaba saber que tan lejos había llegado el idiota y que tanto creían los rumores que yo mismo puse a circular.

Mi poder mantenía a los humanos lejos así que cualquier vecino metiche evitaría salir de sus apartamentos. Cuando encontrara al imbécil lo haría sangrar como puerco, Vincent sentiría las mismas llamas del infierno recorrer su cuerpo. Luego tomaría su cabeza y se la entregaría a mi cliente. Después iría por mi compañera.

Estaba por entrar al apartamento cuando del apartamento contiguo al de Vincent salió una hermosa mujer. Raro puesto que cuando estoy cerca los humanos de forma instintiva no se acercan. ¿Lo más increíble de todo? Era mi compañera.

—No entre ahí.

— ¿Disculpa?

Era valiente pero temblaba como una ratoncilla. Y la sangre en mi ingle me dijo que aquella ratoncilla era definitivamente mía. Era una suerte que no solo me atrajera de ella el vínculo, el deseo que despertaba en mí era algo que jamás experimenté con ninguna mujer.

Para mi mayor sorpresa me tomó de la mano, me arrastró dentro de su casa y cerró la puerta. 

—Niña…

—Mi nombre es Irina y no soy una niña, tengo 32 años. — ¿32 años y hacía pucheros? Lo que daría por probar esa boquita tan linda que tenía—

—Niña no por tu edad mi pequeña compañera, sino debido a tú apariencia.

—Sigue llamándome compañera y no lo entiendo.

—Pronto lo harás.

— ¿Usted va a matarme, Alteza?

— ¿Piensas que te mataré? No te haré daño, es mi honor y deber, protegerte.

—Pero me dijeron que si le hablaba moriría.

— ¿Sabes quién soy realmente?

—Usted es el inmortal que salió en noticias hace unas horas, el hermano de Lucifer.

Pocas cosas lograban sorprenderme. Ella realmente no podía reconocerme ¿o sí? Así que quizás había algo más ahí. Por mi mente pasó esa idea, porque la casualidad de verla dos veces en el mismo día era mucha.

—No sé cómo puedes verme, ¿quizás no es así y trabajas para Vincent? Porque es la segunda vez que nos vemos Y me parece sospechoso.

— ¿Sospechoso?

—Los humanos hoy debían ver mi rostro aterrador, si quieres llamarlo de esa forma y ahora me veo como soy siempre, es totalmente imposible que sepas que soy ambos.

—Si usted supiera sobre mí…sobre lo miserable de mi vida entendería que no fue una casualidad el que nos viéramos de nuevo y el que mi vida está maldita. Debido a esa maldición veo lo que otros no.

—Dime lo que sucede. 

—Supongo que tengo tiempo para explicarme pues aún no es la hora, llegó usted antes.

A pesar de que me tenía cautivado hice un barrido por su casa, buscando a los que me iban a emboscar. Estúpidos humanos que creían que podían engañarme. No había nada fuera de lo común así que trasladé mi atención de nuevo a la ratoncilla.

—Explícame como sabes que llegué antes. Y cómo es posible que sea la segunda vez que nos vemos. Vives aquí y es evidente así que no estás tan solo aquí para emboscarme, en teoría este debería ser nuestro primer encuentro, por eso sospecho un poco de que aparecieras justo cuando atrapaba al…

—Al vampiro renegado.

—Ese era un vampiro, en efecto. Pero debería lucir como un simple humano.

—Esa es mi maldición. Tengo ciertas capacidades y puedo ver el rostro real de los que tengo frente a mí y ese vampiro se dio cuenta. Por eso iba a matarme. Lo que no puedo explicar es cómo estaba ahí usted, Alteza.

—Lo estaba cazando, llevaba varios ataques a humanos.

—Yo estaba esperándolo hoy a usted, porque quería advertirlo. Verlo antes, escuchar su promesa de que me encontraría casi me hace reír, porque sabía que al final del día nos veríamos de nuevo.

— ¿Cómo es eso?

—Cuando hace unas horas usted hizo el anuncio, vi su verdadero aspecto. Por eso le reconocí hoy cuando me salvó y por eso sé que es a quien debo advertir hoy, a riesgo de que me mate.

—Ya te dije que no te mataré.  ¿Y no te doy miedo?

—No, los monstruos son aquellos que no lo parecen. Usted no me da miedo, no como Vince u otros que conocí durante mi vida. 

— ¿Conoces a Vince?

—Lo conozco y mi necesidad de advertirlo va de la mano con que usted ha venido a cazarlo y él le ha tendido una trampa. Y sé que corría el riesgo de que usted me matara pero alguien más va a matarme después de que hable con usted, Alteza. Y prefiero morir sabiendo que hice lo correcto.

Y entonces tan solo la idea de alguien aterrorizándola al grado de que no sintiera temor de mí, me enfureció y me sorprendí por ello. Nunca me había sentido así.

—Cuéntame lo que sucede—le dije, dulcificando mi voz lo más que pude—

—Otro de mis dones o maldiciones, desde mi punto de vista es que escucho los pensamientos, tanto de la gente como de los sobrenaturales. Vince fue mi amigo durante años, era un vecino amable que se asoció con un ángel. Vince me dijo que si yo le hablaba a usted, usted me mataría. Me lo dijo para evitar que le revele sus planes.

— ¿Y cuáles son sus planes?

—Sacarlo a usted de circulación, asesinarlo.

—Ese humano es un idiota.

—Era bueno antes, lo era de verdad que sí. Ahora trabaja con un ángel llamado Zacharias.

—Sé quién es.

† Eso no lo sabía—le dije por enlace mental a mi hermano Lucifer—

† Me gusta tu ratoncilla, una hermosa compañera hermano. Pero si te rechaza será mía—me dijo para molestarme, lo sabía pero caí en su juego—

† Lucifer, ni lo pienses. Ella es mía, no solo para amar sino para proteger porque a partir de que me ha dicho todo, su vida corre peligro y no permitiré que nadie la dañe. —le advertí con calma— 

† Tranquilo, solo trata de obtener más información.

Otro par de voces se unieron a mi hermano. ¡Maldita sea!

† Me gusta, es linda. —Dijo Asmodeus—

† Puedo dejármela yo. —Añadió Ramiel—

† ¡Dejen de mirarla partida de imbéciles! ¡Es mi Única!

Me concentré en ella, necesitaba saber más. Mis hermanos bromeaban pero sabía que esperaban, al igual que yo para entender lo que pasaba.

— ¿Tienes idea de lo que hacen?

—Dicen que han desarrollado un arma capaz de matar demonios, ellos hablan por enlace mental pero los escucho sin problema. Han puesto un arma apuntando directamente a la puerta para que cuando usted entre le dé en el pecho. Necesitan entretenerlos con esto, distraerle a usted aquí porque a las 3 de la madrugada embarcarán un grupo grande de niños, para venderlos a países de tercer mundo. Esperan que si no lo mata el arma al menos le aleje de ellos.

—Esa información es valiosa Irina. ¿Comprendes que tu vida está en riesgo?

—Son niños…no podía guardar silencio. Mi vida, esa no vale nada en comparación a ellos. Ya me dijo Vince, que o me mataba usted Alteza o Zacharias vendrá por mí.

Sentí a Lucifer bramar de ira, supe que mis hermanos resolverían lo de los niños y que me ayudarían a protegerla.

— ¿Qué tanto saben de tus habilidades?

—Ellos saben que veo rostros, porque Zacharias es hermoso.

—No digas eso. ¡No puede parecerte hermoso!

La ratoncilla me miraba con confusión, ¿cómo explicarle lo que ni yo mismo entendía? 

— ¿Por qué no puede parecerme hermoso?

†  Dile que es tuya. Es evidente que la deseas—me decía Asmodeus—

† ¡Cállate idiota!

Explicar lo inexplicable, eso debía hacer. No ayudaba tener a los idiotas de mis hermanos dentro de mi cabeza.

—Los ángeles aunque bellos son letales. Si siente que lo consideras atractivo o hermoso según tus palabras, querrá poseerte. Los ángeles coleccionan humanos porque adoran que les miren embelesados.

—Pues cuando lo vi empecé a mirarlo como si estuviera hipnotizada y lo supo.

— ¿Nunca te hizo daño?

Mi ratoncilla miraba el suelo con incomodidad y supe que la habían herido. La ira que sentí llegó a mis hermanos y lo sentí, no había bromas solo una férrea determinación de ayudarme a protegerla.

—Eso no importa.

—Lo hace. Necesito saber lo que te hizo.

—Yo… yo no importo. Le dije esto no buscando obtener nada, sino para salvarlo.

— ¿Por qué salvar un demonio?

—Usted saca escoria de la calle, lo dijo Zacharias. Así que no me pareció bien permitir eso, solo ser una espectadora.

—Me importas, ratoncilla. Aún no te puedo explicar mucho más. Por ahora debo encargarme de ellos dos. Dime lo que te hicieron por favor.

Mi ratoncilla tenía la mirada dirigida al suelo así que esperé, no la atosigaría.

—Cuando le dije que no quería ayudarlos a atacarlo a usted, Alteza… 

Ella no debía ser así, no debía hablarme de esa forma así que coloqué mí mano en su barbilla y la hice mirarme a los ojos.

—Antón, llámame simplemente por mi nombre. Por favor.

—-Está bien, Antón. Cuando le dije que no quería ayudarlos a atacarlo a usted, Zacharias me quemó el cuerpo durante tres días con algo llamado Fuego de Ángel, creo.

— ¿Y nunca supo que escuchas los pensamientos? Porque si supiera que lo hacías te hubiese asesinado.

—No, él piensa que solo veo rostros y por eso quería usarme, para reconocerlo a usted y avisarle que había llegado.

— ¿Cómo funciona lo de la mente? ¿Solo escuchas o debes tocar a la persona?

—Sé por ejemplo que sus hermanos hablan en su mente y lo que dicen, porque usted no sabe que puedo oír y no levantó una barrera.

— ¿Oíste todo?

—No puedo decirle a cuántos escuche porque al ser ustedes príncipes, digamos que no es muy claro lo que oigo, sus mentes son fuertes. Zacharias le ha dicho a Vincent que me tendrá y Vincent le ha dicho que soy suya. Es aterrador y un ángel no debería hacerme sentir así. Va contra todo lo que he creído siempre.

—Tu don te pone en peligro.

—Sí, pero me gusta ayudar.

—Tal como lo has hecho conmigo.

—Si.

— Podrías estarme emboscando ahora.

— Si yo le mintiera usted lo sabría. 

† Me gusta, hermano. Deja que me la quede.

† ¡Cállate de una puta vez Asmodeus!

† No te gustan los humanos, a mí me encantan.

† Amaneciste con ganas de morir.

† Es la primera vez que pareces algo más que una carcasa vacía. Si no te la dejas la mantendré cerca. Ramiel va hacia el muelle.

—Pues debes saber esto. Eres la humana más valiente que he conocido y aprenderás pequeña ratoncilla, que nadie me asusta. Es bueno saber de lo que me puedo cuidar y te diré un secreto. Los rumores sobre algo que puede herirme los he creado yo. Ya sabía de la emboscada.

— ¿Y por qué se ha quedado conmigo?

—Me gustas, ningún humano lo hace realmente.

Nos miramos a los ojos y fue extraño. No podía dejar de mirarla, esa pequeña era una hechicera.

— ¿Puedo saber lo que hará?

—Iré por esa pequeña rata.

— ¿Está por suceder, verdad? Empezará alguna clase de guerra.

— Ratoncilla, ves lo que los demás no ven. Grandes tragedias se acercan si los humanos no detienen la forma en que viven y por eso los demonios tratamos de mantener a los humanos a raya. Necesitamos evitar que todo siga fuera de control.

Me acerqué a ella, necesitaba tocarla. Saber que era real. Ella me miraba con abierta curiosidad y sin resistirlo más coloqué mis labios sobre los suyos. No hubo movimientos invasivos, ambos teníamos necesidad de un breve contacto. Y ahí lo acabé de confirmar, ella era mía. 

La abracé con fuerza, quería llevarla conmigo pero necesitaba acabar con Zacharias. La sentí temblar con miedo, no me gustaba nada aquello.

—Tengo miedo, no quiero caer en poder de Zacharias.

—No dejaré que te toque, ratoncilla.

—No podrá protegerme siempre, usted tendrá sus cosas que hacer.

—No te tocará, esa es mi promesa. Te ayudaré a sanar dándote un poco de mi sangre. Esto no solo te ayudará a sanar, Irina. Estableceremos un vínculo mental y si estás en problemas vendré en seguida.

La rodee por la espalda, me mordí la muñeca, pase mi brazo por su cuello y acerqué mi muñeca a su boca. Sus labios se acercaron a mi piel y cuando coloco sus labios en el corte, la excitación que sentí fue abrumadora. Empezó a beber con avidez y mientras la alimentaba empecé a besarla en el cuello.

Enterré mis dientes en su piel y sentí cuando el primer orgasmo la golpeó de lleno. Pero necesitaba más de ella, aquello no era suficiente. Pero debía ser paciente.

Saqué mis dientes de su piel, cele el corte y la lleve al sofá, estaba débil por la pérdida de sangre y por el orgasmo. Avancé por las habitaciones y encontré una manta para cubrirla.

Estaba bastante adormilada, así que me incliné a besarle la frente.

—Trata de descansar.

Cuando me empecé a alejar su mano rodeó mi muñeca.

—No puedo hacerlo, porque cuando duermo lo veo.

— ¿Lo ves?

—A Zacharias. Revivo una y otra vez sus ataques con el fuego de ángel. 

—Puedo ayudarte a dormir y mantener lejos las pesadillas. Pero significaría sentirme dentro de tu mente y quizás resulte incómodo.

—Tengo mucho tiempo de no dormir sin miedo.

Así que ahí, en medio de su apartamento coloqué mi mano en su frente y la ayudé a dormir. Mis hermanos la vigilarían mientras daba caza al maldito enfermo que se atrevió a tocar a mi compañera.

Las primeras horas fueron una pérdida de tiempo, Zacharias estaba oculto. Así que cuando mis hermanos me avisaron de que mi ratoncilla empezaba a despertar, regresé con ella.

—Gracias por ayudarme a dormir.

—Un placer, pequeña. Debo ir a buscar a Zacharias, volveré pronto.

Want to know what happens next?
Continue Reading
Previous Chapter
Next Chapter

Share the book to

  • Facebook
  • Twitter
  • Whatsapp
  • Reddit
  • Copy Link

Latest chapter

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   Próximamente

Normal 0 false false false EN-CA X-NONE X-NONE

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   OMNISCIENTE

Olivia Lewis, huérfana y aislada de la sociedad, vivía huyendo. Sus padres la habían tenido lejos de todo el mundo porque tenía poderes telequinéticos. Un don que venía de familia y aunque unos meses antes, los Príncipes del Inframundo habían abierto una puerta que le permitiría a Olivia vivir sin miedo, había preferido callar. Los que querían usar sus dones, eran quienes habían asesinado a sus padres. Desde entonces Olivia se mantenía en movimiento. La última vez que casi la atrapan decidió buscar equipo para acampar y refugiarse en las montañas. Tenía tres días ahí y ya casi debía irse. De pronto sintió unos gritos dentro de su cabeza y supo de debía ir al claro. Miró

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   OMNISCIENTE

Una mudanza bajo los conceptos demoniacos era interesante, pensaba Irina. En un parpadeo las cosas personales estaban ya acomodadas en su nueva casa. Lo interesante era que no estaban solos y no solo a ellos les había gustado la casa.Asmodeus estaba con ella en el sofá mirando tele. Se había nombrado su entrenador personal pues Cassius había pedido ausentarse algunos días, Ramiel se había designado como su chofer personal y Charles estaba pronto a llegar para unirse al equipo de protección.Bueno, lo del chofer era entendible, ella era y citaba a Lucifer: “La peor conductora del mundo” así que para todos era un alivio saberla segura con un buen chofer. Entonces, considerand

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   OMNISCIENTE

Cuando Lucifer miró a Irina llorar, ordenó mentalmente a sus hermanos que no rieran. No es que no fuese gracioso pero Irina lucía atormentada. Y no era algo para tomarse a la ligera, Irina traía los problemas en niveles tan amplios que quería poner atención, pues sucedía en niños pequeños que heredaban poderes de ambos padres en amplios niveles y debían ayudarla.†Así que mi ratoncilla tiene demasiado poder.†Eso mismo. Necesito pensar que haremos así que sigamos con todo normalmente.† En una semana nos visitaran Pietro, Vlad y Elena, te aviso por

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   Omnisciente

Durante el desayuno ella quiso saber sobre la misión. Su ratoncilla no mencionaba a Lucifer y Antón prefirió no tocar el tema. Apoyaría el silencio de su compañera. Su hermano lo entendía, decía que el corazón de Irina aún era mortal. Antón pensaba distinto el amor que sentía Irina por Lucifer era puro, confiaba en él y sentirse engañada era lo que la había puesto tan triste. Así que se enfocarían en el trabajo. —De acuerdo a los informes hay lobos aterrorizando a los humanos como si estuviesen fuera de control.—Lobos sin control…eso si es peligroso.

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   Omnisciente

Dos horas después Irina despertaba sintiéndose un poco mejor. Le dolía la cabeza y lo sucedido en las últimas horas la tenía confusa. Pero sonreía a Antón como si nada malo pasara. Durante el tiempo que tenía de conocerla siempre le salvaba el culo, la preocupaba que acabara viéndola como una carga y sabía que no resistiría si él la dejaba.—Ratoncilla…—No entiendo nada… tengo frio…—Te drogaron…no estás muerta porque eres algo inmune a los efectos fatales pe

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   OMNISCIENTE

Dos semanas después…

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   OMNISCIENTE

Antón se despidió de sus hermanos y llevó a una muy dormida Irina a casa. Aún temblaba de ira al recordar cómo era mordida una y otra vez.

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   OMNISCIENTE

Irina estaba llorando, sus hermanos aparecieron en medio de la sala y miraban a Antón como si fuera un idiota. Irina, que estaba ya más calmada, le habló con vos queda, tratando de mantenerse

Antón (saga Principes del Inframundo 1) (saga Principes del Inframundo 1)   Irina

Mientras tomaba café miraba el sobre que contenía una invitación de mi suegra—nada más y nada menos que la mismísima Lilith— a tomar el té en Venecia.

More Chapters
Download the Book
GoodNovel

Download the book for free

Download
Search what you want
Library
Browse
RomanceHistoryUrbanWerwolfMafiaSystemFantasyLGBTQ+ArnoldMM Romancegenre22- Englishgenre26- EnglishEnglishgenre27-Englishgenre28-英语
Short Stories
SkyMystery and suspenseModern urbanDoomsday survivalAction movieScience fiction movieRomantic movieGory violenceRomanceCampusMystery/ThrillerImaginationRebirthEmotional RealismWerewolfhopedreamhappinessPeaceFriendshipSmartHappyViolentGentlePowerfulGory massacreMurderHistorical warFantasy adventureScience fictionTrain station
CreateWriter BenefitContest
Hot Genres
RomanceHistoryUrbanWerwolfMafiaSystem
Contact Us
About UsHelp & SuggestionBussiness
Resources
Download AppsWriter BenefitContent policyKeywordsHot SearchesBook ReviewFanFictionFAQFAQ-IDFAQ-FILFAQ-THFAQ-JAFAQ-ARFAQ-ESFAQ-KOFAQ-DEFAQ-FRFAQ-PTGoodNovel vs Competitors
Community
Facebook Group
Follow Us
GoodNovel
Copyright ©‌ 2026 GoodNovel
Term of use|Privacy