Download the book for free
9. Guardando Secretos
Author: S. Dal Santo[LANDON]
Todo el camino hacia el restaurante fue en completo silencio, supongo que aún sigue enfadada conmigo y no puedo culparle por eso, después de todo fui un reverendo imbécil, ¿no?
La veo bajarse del auto y caminar hacia el restaurante y admito que mi manera de actuar con ella se debe a que me siento completamente cohibido ante su presencia. Por una parte, los recuerdos de la otra noche no me dejan en paz y, por otra parte, no puedo ni siquiera decirle una palabra de lo que me pasa.
«Tú y tus estúpidas promesas.» Me reclamo y aumento la velocidad de mis pasos para llegar a su lado.
—¿Serás siempre así conmigo? — le pegunto cuando llego a su lado.
Ella voltea, me mira —¿y cómo quieres que sea? — me cuestiona y esa sí que es una buena pregunta.
«¿Cómo quiero que sea Alexa conmigo?»
—No lo sé, supongo que me toca averiguar quién eres realmente y para eso estaría genial que fueras tu misma. — respondo y si las miradas mataran, aquí ya habría habido un asesinato.
—Tú tienes problemas mentales, ¿no? — me pregunta bastante seria y si, está muy enojada conmigo y no la culpo.
—Puede ser, o quizás es que no sé cómo actuar contigo después de todo lo que sucedió entre nosotros. — intento justificarme y por primera vez ella me mira de una manera un poco diferente.
—Solo tenemos que pretender que aquella noche no sucedió, eso es todo. — responde como si nada.
—Pero sucedió. — refuto inmediatamente.
—No debió suceder y punto. — repite y no me queda más que abrir la puerta del restaurante para que ella entre.
Quiero pensar que es lo mejor para ambos, cuantas menos vueltas le demos al asunto, mejor nos podremos llevar para trabajar. —Signore Landon, benvenute. — me saluda Marco tal y como lo hace siempre que vengo aquí.
—Marco, buenas noches, ¿Qué tal va todo? — le pregunto amablemente y se sonríe.
—Tutto bene. — responde mientras va buscando dos cartas y de inmediato nos lleva a nuestra mesa.
—Parece que eres muy conocido por aquí. — comenta ella.
—Vengo al menos una vez a la semana, soy cliente habitual, ya sabes. — explico.
—¿No se te da bien la cocina? — cuestiona mientras vamos sentándonos.
—Se me da bastante bien, aunque no me creas, pero no hay nada como la cocina de este lugar. — me defiendo. Ella no dice nada, solo observa la carta —¿Moscato? — propongo.
—Creo que hemos encontrado nuestro punto en común. — bromea y finalmente las cosas parecen mejorar, aunque sea un poquitito.
—Que bueno, al menos hemos avanzado en algo. — digo y dejo la carta a un lado ya que conozco el menú de memoria.
—Eso parece. — responde fría y sigue mirando el menú.
Es la primera vez que no se de que hablar con una mujer, es extraño, pero con ella mis típicas conversaciones de negocios, viajes y demás asuntos no van con ella, entonces, ¿Qué temas puedo abordar?
«Piensa Landon, piensa.»
—¿Puedo preguntarte algo? — es lo único que se me ocurre pronunciar.
Ella simplemente deja la carta a un lado y me mira expectante —tú dirás. — rebate.
—¿Por qué no querías trabajar en la empresa de tu padre? — me atrevo a preguntar.
Marco se acerca a nosotros para tomar nuestra orden y una vez que él se retira, yo vuelvo a mirarla.
—Es simple, siento que ese gran imperio que mi padre y el tuyo crearon con tanto esfuerzo hizo que yo creciera con un padre ausente. Tuve que aprender muchas cosas solas después que murió mi madre y todo porque mi queridísimo padre se refugió en su imperio para salvarse del dolor, pero olvido que tenía una hija, olvido que yo lo necesitaba, tuve todo en la vida, pero al mismo tiempo no tuve nada. — me explica y creo que es la primera vez que ella puedo decir que empiezo a conocer algo acerca de ella.
—¿Tantas cosas te han ocurrido? — pregunto firme.
—Más de las que quisiera, pero eso ya no viene al caso, ¿tú sabes porque mi padre se tomó un año sabático? — me pregunta y en estos momentos es donde debo ser el mejor actor que pueda.
—No sé todos los detalles, solo me dijo que estaba muy cansado de todo y que necesitaba alejarse un tiempo. — miento.
Sus ojos me miran con muchísimas dudas, sé que no se cree nada de todo lo que le dije, pero ¿Qué se supone que debo decirle? ¿Acaso soy yo quien tiene que dejarle saber que su padre decidió ir a pasar un año con su otra familia, con esa que nadie más que yo sabe que existe?
«Tú no puedes ser quien le diga que tiene un hermano y que su padre no es quien ella pensaba.» Grita mi subconsciente.
—Se que no me lo dirás, pero no te preocupes, yo lo averiguare. — me dice y por dentro estoy rogando que no lo haga.
—Si quieres podemos averiguarlo juntos. — propongo y ni siquiera se porque estoy siendo tan imbécil como para proponerle esto.
—¿De verdad? — cuestiona y si, el tonto del siglo asiente con su cabeza.
Share the book to
Facebook
Twitter
Whatsapp
Reddit
Copy Link
Latest chapter
Socios Sin Querer 37. Verdades
[ALEXA]1 semana despuésHace días que noto a Landon con una actitud extraña, está preocupado y no me quiere decir por qué. Por momentos pienso que se trata de algo personal, pero cuando estamos solos en casa besándonos todo pareciera estar mejor, su actitud cambia completamente cuando llegamos a la empresa, y me pregunto que si es que estará ocurriendo algo grave que él no me quiere contar, o tal vez soy yo que no lo termina de conocer, quizás solo esta de mal humor por algo y ya… en realidad no sé ni que pensar.
Socios Sin Querer 36. No Es El Momento
[LANDON]Después de un día interminable de trabajo y preocupaciones que no debería llevar a cuestas, finalmente estamos los dos solos en mi departamento cenando como la pareja normal que deberíamos ser. La escucho hablarme acerca de sus años de universidad y de cómo es que ella y Alejandro se han hecho tan buenos amigos y daría lo que fuera porque siempre estuviera así de contenta —¿Estás aquí o te has ido a otra parte? — me pregunta y pasa una de sus manos frente a mi rostro haciéndome sonreír.—Si, lo siento, es solo que estoy un poco estresado… no sabes cu&aa
Socios Sin Querer 35. ¿Qué Hacer?
[LANDON]Mi cabeza no deja de darle vueltas al anónimo que recibí, y, por si fuera poco, Mark tampoco sabe quien pudo haber sido el que lo envió, ya que, según él, la única persona que sabe su secreto, soy yo. Por si todo esto fuera poco, Alejandro esta frente a mi hablándome de no sé qué investigación que esta realizando la revista, pero mi mente definitivamente esta perdida en el misterio que hay detrás del chantaje que claramente me están haciendo a mi y a Mark. —Landon, ¿te encuentras bien? — lo escucho preguntarme y al levantar mi mirada puedo darme cuenta lo mucho que lo confunde mi actitud.
Socios Sin Querer 34. Extraño
[ALEXA]Comienza a preocuparme la manera de actuar de Landon, realmente no sé que le ocurre, pero por más veces que él me diga que todo está bien, yo no le puedo terminar de creer. El hombre que conocí no abandonaría su oficina una vez más diciéndome solamente que debe solucionar un asunto y que regresara pronto, él no se movería de allí hasta terminar su jornada laboral y mucho más cuando le han quedado tantos pendientes que ahora me toca solucionar a mi como socia de esta empresa. Por mi mente pasan miles de teorías de que es lo que puede llegar a tenerlo de esta manera, pero la verdad es que no se me ocurre ni
Socios Sin Querer 33. Culpa
[LANDON](Al día siguiente)El insomnio fue mi fiel compañero durante toda la noche y es que las palabras que me dijo ella no se han salido de mi mente, confía en mi como hace tiempo no lo hacía con nadie más y aquí estoy yo mintiéndole o, mejor dicho, escondiéndole una información súper importante como lo es la otra familia que tiene su padre y ese nuevo hijo que viene en camino. Vuelvo a girarme en la cama tratando de conciliar el sueño, aunque sea por una hora que es lo que falta para que suene la alarma, pero es prácticamente imposible.—Nene, ¿te encuentra
Socios Sin Querer 32. Darle su Espacio
[ALEXA]Después de hablar con Carlos durante casi dos horas acerca de todo lo que ocurrió en este tiempo que no nos vimos, me di cuenta de cuanta falta me hacia mi “confidente” tal y como lo llamo yo, y es que él siempre me ha dado consejos increíbles además de que me escucha como solo él sabe. Por supuesto que quedamos en volver a vernos para continuar conversando, pero el trabajo me obligo a regresar a la oficina —Daniela, ¿Dónde está el señor Lombardi? — le pregunto a su secretaria cuando al pasar por la puerta de su oficina me doy cuenta que no hay nadie.—El señor Lombardi me pidió que cancelara su reunión de
Socios Sin Querer 30. Amigos del Pasado
[ALEXA](Dos días después)E
Socios Sin Querer 29.¿Que Hacer?
[LANDON]La veo disfrutando del almuerzo que, aunque yo no quisiera preparamos juntos y no puedo dejar de pensar en mi c
Socios Sin Querer 28.Asuntos Por Resolver
[LANDON](Horas más tarde)Despu&ea
Socios Sin Querer 27.Intentarlo
[ALEXA]Al día siguienteMiro a mi
