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2. En el Camión
Author: Angélica De LeónLa tienda cierra sus puertas por hoy, las grúas de la bodega aparecen por los pasillos, su objetivo es sacar de los estantes a todos los SingleDolls que se vendieron hoy y entre ellos estoy yo, quien por fin va a ser parte de este mundo.
Puedo ver como una de las grúas se acomoda frente a mí, se aproxima lentamente sobre las pulidas y blancas baldosas de la tienda, al estar frente a frente le veo posicionar sus dos horquillas bajo mi caja. La grúa empieza a levantarme haciendo que todos los accesorios se estremezca dentro de la caja, pero todo logra permaneces en su lugar y en una misma posición gracias a las pinzas que sujetan todo el contenido con el fondo de la caja. Siento como la grúa empieza a girar sobre su eje y luego contemplo todo aquello que se atraviesa frente a mis ojos mientras vamos avanzando por el pasillo central de la tienda. Mis ojos encuentran por primera y última vez a todos esos SingleDolls que aún no han sido vendidos; la mayoría tienen tres símbolos de dinero en sus cajas, sinónimo de que son costosos y de cualidades perfectas. El recorrido sobre la grúa continúa por el área de la bodega y finaliza sobre el vagón de un camión, aquí dentro hay otra caja con un SinglesDolls que de seguro también será entregado esta noche a su propietario. El personal de bodega coloca mi caja frente a ese singular SingleDolls de género masculino: alto, rubio, de ojos verdes; cuerpo bronceado y atléticamente perfecto. Tiene puesto un boardshort y a un lado de él tiene una camisa manga corta de color negra, también tiene un jean claro algo rasgado y un par de zapatos de cuero negro. El camión enciende el motor y se pone en marcha. Frente a mí, sus ojos; entre el vibrante plástico de las cajas conectamos mirada, no hay forma de apartar nuestros rostros, o siquiera de girar la mirada hacia otro lado, sus perfectos ojos verdes parecen tener el poder de profanar cualquier mente hasta lograr hipnotizarla. Un fuerte estruendo hace que mi caja se sacuda con brusquedad, termino cayendo de lado sobre el metálico suelo del vagón del camión. Esto no puede ser cierto... Todo dentro del vagón empieza a dar vueltas. La caja de mi acompañante se cruza frente a mi vista constantemente y así logro captar lo golpeada que está su caja... ¡Maldición!, ¡la mía debe estar igual! No quiero que mi comprador me vea por primera vez dentro de una caja toda estropeada, quiero estar impecable. Una gran explosión se escucha junto con un gran impacto, mi caja queda tirada conmigo adentro; frente a mí está ese singular singleDolls, también está tirado en el piso, nuestros rostros están frente a frente pero en dirección opuesta. «Tranquila…, pronto el chofer bajará del camión, entrará al vagón y pondrá todo en orden», me digo a mi misma para calmarme. Otra explosión resuena entre el metal del vagón, por primera vez puedo decir que puedo sentir un calor abrasador, el humo empieza a filtrarse por la pequeña ventanilla que conecta con la cabina del conductor. Escuchar el sonido de un posible camión ardiendo hace que todo se vuelva alarmante. Podría morir quemada, solo es cuestión de minutos... ¡¿Qué debería hacer?!, ¿quizá apretar mis ojos y resistir las quemaduras hasta que llegue mi muerte? No tengo escapatoria, no hay manera. Al parecer mi salida de la tienda solo significó mi muerte. El fuego nos ha alcanzado dentro del vagón, el calor es insoportable, el humo empieza a invadir el lugar, por suerte mi sistema respiratorio está desactivado y puedo estar tranquila respecto a morir asfixiada. Con dificultad mis ojos logran ver el verde absorbente que hay en los ojos del otro SingleDolls..., algo no está bien con él: sus ojos parecen gritar por ayuda, su mirada parece sumergirse dentro de la agonía y la desesperación. ¡El fuego lo siento muy cerca! Esto es lo más aterrador que podré presenciar en mi corta vida, el rostro del SingleDolls que tengo enfrente empieza a derretirse, a tornarse gelatinoso y burbujeante. Esto es demasiado para mí, si se pudiera llorar lo estaría haciendo, estoy aterrada; su piel cae como lava ardiendo, puedo ver cada músculo de su cara, sus pestañas caen, sus labios desaparecen, su nariz se achata, sus ojos se quedan sin parpados... ¡Un momento!, ¿qué es ese sonido? ¡Alguien intenta abrir la puerta! —¡¿Alguien con vi…?! —una voz masculina se ahoga y tose por aquella oleada de humo que de seguro barrió con él al abrir la puerta del vagón. De repente siento que mi caja es arrastrada sobre el suelo del vagón, le está costando un poco, pero por suerte logra sacarme del incendio dejándome en un lugar seguro y lejos del peligro. Aún no puedo ver de quien se trata, estando boca arriba solo puedo ver el cielo nocturno y algunas copas de arboles que se mecen al son del viento, parece que estoy en un área boscosa. Entonces es cuando lo escucho nuevamente, no es que haya dicho algo, su llanto puede darme a entender cuanta tristeza carga encima... —¡Ya basta! —lo dice algo congestionado—. Vamos a sacarte de aquí. Un momento..., no... ¡NO ME SAQUES DE LA CAJA.Share the book to
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SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños Prueba
Doy un gran respiro y trago grueso para intentar deshacerme de ese nudo que aún molesta en la garganta. Atravieso la puerta y mis ojos se dilatan al encontrar un lugar completamente oscuro, de luces tenues y rojizas; el sonido de la música invade cada rincón, y bajo ese sensual ritmo, varias mujeres danzan de manera seductora sobre los tubos de algunas mesas que se encuentran en el lugar. Cada vez que una de estas chicas complacen a los caballeros que tienen enfrente, estos desatan un bullicio grotesco que resalta entre la música. Mientras voy caminando, logro ver que en la parte más oscura que está en el fondo del local, unas mujeres con vestidos elegantes seducen de manera muy provocadora a un grupo de hombres vestidos de etiquetas, otras chicas van de la mano de estos hombres mientras suben unas escaleras. Está claro que tipo de lugar es este, me pregunto: ¿Qué tipo de relación tiene mi compra
SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños 10. En el club nocturno
Doy un gran respiro y trago grueso para intentar deshacerme de ese nudo que aún molesta en la garganta. Atravieso la puerta y mis ojos se dilatan al encontrar un lugar completamente oscuro, de luces tenues y rojizas; el sonido de la música invade cada rincón, y bajo ese sensual ritmo, varias mujeres danzan de manera seductora sobre los tubos de algunas mesas que se encuentran en el lugar. Cada vez que una de estas chicas complacen a los caballeros que tienen enfrente, estos desatan un bullicio grotesco que resalta entre la música. Mientras voy caminando, logro ver que en la parte más oscura que está en el fondo del local, unas mujeres con vestidos elegantes seducen de manera muy provocadora a un grupo de hombres vestidos de etiquetas, otras chicas van de la mano de estos hombres mientras suben unas escaleras. Está claro que tipo de lugar es este, me pregunto: ¿Qué tipo de relación tiene mi comprador con este lugar? Me da escalofrío tan solo el estar aquí, debo encontra
SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños 9. En un lugar sombrío
El autobús sale del área boscosa y se detiene en la próxima parada, esta es la parada donde debemos bajar. Al bajar del autobús doy un vistazo a mi alrededor encontrándome en un lugar sombrío y de notable pobreza, la bruma se levanta entre las alcantarillas de una calle desierta y la insalubridad, junto con los olores nauseabundo, provoca que quiera salir huyendo de aquí. —Es una zona peligrosa, a partir de ahora deberás tener mucho cuidado al caminar por las calles —le escucho decir y de inmediato un escalofrío recorre por completo mi cuerpo. —Estaré bien... —¿Segura?... —Que te quede claro: no tengo la cualidad de Miedosa —salto de espanto al ver correr algunas ratas a poca distancia. Chris ha soltado una fuertes carcajadas que hacen eco entre los tenebrosos edificios, nuevamente me hace enojar. Me pone de mal humor que se burle de mí..., solo estoy un poco asustada como cualquier persona normal
SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños 8. En el autobús
Al terminar de desayunar, Chris llama al camarero y este viene enseguida. —Así si vienes rápido, ¿ah, cabrón? —el camarero me sonríe de manera nerviosa mientras busca la factura en su delantal. —Señor, aquí tiene la factura —el camarero extiende la mano para entregarle la factura a Chris, pero yo intercepto. —Negociemos un descuento en la factura —digo con el mentón en alto y sin pestañear, fijándome en sus ojos—. Puedo dar una buena reseña de este restaurante en mis redes sociales, tengo ciento de miles de seguidores. —¿Y usted quién es? —me pregunta en un tono tembloroso. —¡¿En serio no sabes quien soy yo?! Soy tan respetada en las redes sociales que con un solo comentario negativo sobre ti puedo garantizar tu desconexión. —¡Por favor, no! —le daré un descuento del 15%. —Perfecto, está bien —le sonrío a boca cerrada. Salimos de aquel restaurante con el estómago lleno y con
SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños 7. En el restaurante
Pensé que no podría estar más incomoda que cuando salí del baño en toallas, justo ahora estoy acostada junto a Chris; él está recostado sobre su hombro y ha estado viéndome detenidamente durante aproximadamente dos minutos. —Dime, ¿cuales crees que sean mis cualidades? —de repente sale con esa pregunta. —Bueno… —giro mirándolo a los ojos—, lo primero que se me viene a la mente es que eres bondadoso. Te has asegurado que me sienta bien y me has orientado y ayudado; por ello puedo decir que eres alguien que es bueno y que le gusta hacer el bien. —Muy bien, le atinaste a la primera. —Otra de tus calidades podría ser que eres alegre. Chris, tú siempre estás sonriente —justo ahora me está sonriendo—. Por más que te insulte o por más malhumorada que yo esté, tú siempre respondes de forma positiva, siempre estás feliz. —Veo que soy fácil de leer. —Creo que tu otra cualidad es ser coqueto… Sí, eso es.
SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños 6. En la habitación
Siento su respiración deslizarse sobre mi cuello, con una mano aparta el cabello que cae sobre mi oreja y con la otra acaricia mi mejilla. «¿Este desgraciado hasta donde tiene pensado llegar con todo esto?». —Si te presentas así de tensa en una situación como esta —me susurra al oído—, tenlo por seguro que tu comprador entenderá que no estás enamorada de él. —Pues yo siento que te estás aprovechando de la situación —lo digo con cierto desagrado apartando mis manos de su trasero. —¿Sí recuerdas que no puedes gustarme?... No podemos sentir atracción mutua... ¿o tu sí? —Idiota, ¿cómo crees? —llevo mi mano derecha a su despeinado cabello y aprieto con rudeza. —Así se hace, fiera —sonríe de forma coqueta—. Esto es solo para que sepas como comportarte frente a él. —Mírate —paso mi pulgar por sus labios—, todo un experto en seducción. —Parece que mi experiencia esta saliendo a fl
SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños 5. En la casa de la ex
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SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños 4. En el bosque
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SingleDolls: Humanoides creados para enamorar a sus dueños 3. El mundo fuera de la caja
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