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En el Clan de los Tres Picos…
Author: Cassandra HartEra sábado por la noche y Nessa Andrews caminaba por el parque del pueblo en el que vivía desde hace poco más de cuatro años. Tras la muerte de sus padres decidió cambiar de aire y Bozeman, Montana pareció la mejor opción. Ahí inauguró una tienda de antigüedades y le iba bien. También trabajaba medio tiempo en una librería.
Kieran había regresado a la ciudad temprano aquel día tras hacer un viaje a Montana. Desde que había conocido a Kieran cuatro años antes, había ido a Montana en tres ocasiones. La primera a firmar un convenio entre cambiantes, la segunda para ayudar la compañera del Alfa local y la tercera para visitarlos cuando la habían encontrado tras un largo secuestro.
Ese último viaje había durado varias semanas y moría por verlo, por pedirle que cuidara de ella, pero aun así no lo llamó. Tenía un poco de dolor debido al accidente en el que estuvo unas horas antes y sabía que estar caminando no era lo correcto, pero no podía volver a su casa.
En el hospital le habían revisado por todas partes y le dieron el alta, solo porque prometió que alguien la cuidaría.
Era un pueblo de gente buena, conocía a muchos de los que vivían ahí, incluidos los bomberos que estaban como para quitar el aliento. Uno de ellos en especial.
Kieran era todo lo que una mujer querría, de alguna forma supo que ambos se sentían atraídos, pero al igual que sus compañeros era un cambiaformas. Y ellos solo se mezclaban en relaciones si no buscaban a su compañera. Si lo hacían «y era el caso de Kieran» se reservaban para ellas. Así que de una buena amistad no pasaban, pero lo agradecía.
Mientras Kieran se preparaba aquella noche pensaba en ella. Salía con Brian y no le gustaba, Nessa sabía que a veces él quería decirle sus razones para no ir más allá, no de la forma en que ambos querían, pero no insistía cuando callaba.
Y lo peor que podía pasarle estaba por cumplirse, pues Brian había sido visto comprando anillos de compromiso. ¿Quería pedirle que le dijera que no? Sí.
Pero no podía ofrecerle nada. No un futuro pues se guardaba para su compañera. A él como humano le gustaba Nessa, pero no a su oso y por eso no avanzaba más.
El tipo con el que salía ella era un cambiaformas, pero no se lo había dicho a Nessa y él no podía intervenir porque si Brian era el compañero de la dulce Nessa, este manejaría la confesión sobre lo que era, cuando lo considerara pertinente.
Y a diferencia de un matrimonio entre humanos donde existe el divorcio, entre cambiantes no lo hace. Iba a perderla para siempre.
Debía dar un paso atrás, no hacerlo más difícil para ella, pero imaginarla en brazos de otro hombre, atada a otro cambiaformas le generaba picazón. No se sentía correcto.
Iba constantemente a la tienda de Nessa, quien además trabajaba de voluntaria en la librería de un buen hombre. Ella era perfecta y la anhelaba para él mismo.
Justo cuando acababa de llegar a la estación, la llamada de su amiga Marge lo puso a correr. Era enfermera y no le llamaría salvo que fuese una emergencia.
—Hola Marge.
—Tú Nessa estuvo por aquí.
No se molestó por el comentario, le gustaba que pensaran que era suya, de alguna manera lo sentía correcto.
— ¿Qué le pasó?
—Un accidente de auto, ella llegó con un golpe en el rostro que me dijo era previo al accidente, las costillas se llevaron la parte fea, ella juró que tenía quien la cuide, por eso le dieron el alta. En su bolso lleva el medicamento con las instrucciones. Para mí era bastante malo, lo suficiente para dejarla, pero ella insistió en marcharse.
—Gracias por avisarme.
Kieran fue a casa de Nessa, pero no estaba ahí. Siguió su rastro y la encontró en el parque. Al acercarse a ella le miró el golpe en la mejilla. Supo quién era el responsable, pero de momento no haría nada, la llevaría con él y con los demás a la estación, la quería segura con los suyos, no sola en su casa.
Ella había ido a presentarse a la estación de bomberos cuando llegó hace cuatro años y trajo magia con ella, porque sus amigos, cambiantes de oso y lobo habían adoptado a Nessa como la hermanita de todos. Se hacían turnos para vigilarla porque ella les hacía querer mantenerla segura. Cuando la vieran herida enloquecerían.
Adrick, Paul y Adam eran Osos. Luna, Jason y Andrew lobos sin embargo esos últimos estaban fuera de la ciudad, un asunto relacionado a su manada en Alaska.
Se acercó a ella con calma.
—Hola cariño.
—Hola Kieran. Parece que siempre me encuentras cuando necesito de alguien.
—Así será siempre, cariño. No importa qué pase en mi vida, siempre vas a formar parte de ella.
—Gracias, creo que debo irme a casa.
Nessa se paró con dificultad, Kieran no le permitiría irse.
— El golpe en tu mejilla fue él, ¿verdad?
—No.
—Nessa no me mientas.
—Sí, me golpeó porque cometí un error. Por cierto, me quedé sin auto.
— Lo mataré, pero no hablemos de eso. Chocaste tu auto. Marge me llamó.
—Hace dos horas. La policía tomó mi declaración y me llevaron al hospital. No pude quedarme, estar en hospitales me recuerda a mis padres. Tampoco puedo ir a casa, Brian querrá buscarme ahí.
—Te llevaré a la estación.
—No quiero molestarte. Entre nosotros todo es extraño y alejarme es lo mejor. No puedo seguir dependiendo de tu ayuda.
—¡Y una mierda que no puedes!
—Un día no estarás libre. Un día….
Las lágrimas de Nessa lo mataban, la estrechó entre sus brazos, necesitaba con urgencia que dejara de llorar.
—Quiero saber que estás segura.
—Gracias, no quería estar sola.
—La próxima vez me llamarás, cariño. Incluso cuando estabas llegando al hospital debías hacerlo.
—Un día encontrarás a tu compañera. No importa cuántos abrazos me des para distraerme o que te enoje lo que digo. Nosotros solo nos acompañamos durante un espacio fuera del tiempo.
—Nessa…
—Te quiero, no debería y me odio por esto y me destrozará verte con alguien más. Cuando ese momento llegue…cuando tengas la mujer a la que amarás me iré.
—TÚ.NO.DEJAS. ESTE.PUEBLO.O.A.MÍ.
—Kieran…
Kieran la sujetaba de los hombros, no permitiría que se alejara.
—No sé qué nos sucede, pero te siento mía. Necesito averiguar lo que pasa, pero no pienses en irte.
—Kieran, déjame ir. Encontrarás en ella amor y yo solo deberé tragarme lo mío y mirarlos.
—No te vas a ir y no está en discusión. Ahora iremos a la estación, te acostarás en mi cama y entre todos te cuidaremos.
Llegaron a la estación y el dolor de Nessa llegó a sus amigos, sentía como contenía la respiración, sentía su dolor. Hunter su Oso le decía que no eran compañeros, pero la necesidad de protegerla era abrumadora.
Adrick salió primero, se veía tenso. Todos querían a la pequeña Nessa.
— ¿Qué le sucedió?
—Accidente de coche, en el hospital la dejaron irse y nuestra Nessa en lugar de estar en casa estaba en el parque, llevando frío y aguantando dolor. En su bolso vienen los medicamentos.
—Llévala entonces a tu cama, entre todos vamos a mimarla.
Entraron a la zona de dormitorios, Kieran y los demás compartían el espacio. La puso con cuidado, necesitaba revisarle el golpe.
—Cariño, debo ver qué tan mal está.
—Me dejaron irme, ¿qué tan mal puede estar?
—Te dejaron ir porque no pueden retenerte si insistes en firmarte el alta, y porque, además, les dijiste que alguien te cuidaría.
—Llegaste a mí, no les mentí.
Esa fe ciega de que siempre llegaría por ella, eso lo sentían los compañeros. Algo estaba pasando y necesitaba entender.
Nessa llevaba una blusa que no le pertenecía y por el aroma supo que era de Marge. Tenía el vendaje en el pecho, así que con cuidado lo retiró. Llevaba puesto un top deportivo así que la pudo revisar sin que ella se asustara.
La zona estaba muy inflamada, enrojecida.
—Cariño, esto se ve mal. Pondré la venda de nuevo y te recostarás. Si hubiese una emergencia, alguien se quedaría contigo.
—Gracias.
— ¿Comiste?
—No tengo hambre…
La audición en los cambiaformas era una cosa fascinante pensaba Nessa, porque desde la cocina le llegó la voz de Adam.
—Hoy me tocó cocinar y preparé estofado, Nessa pequeña. Si rechazas mi comida vas a herirme.
Un plato de estofado y dos píldoras después, Nessa dormía tranquilamente y sin dolor, bajo las mantas de Kieran. En la sala de reuniones todos comentaban lo mismo.
—Debe haber un error, porque ustedes dos son el uno para el otro. Sentimos su agitación, pero tú aroma la calma y eso no es normal.
—Lo sé Paul, amo a esa mujer, pero Hunter solo se mantiene en silencio. Les juro que acabaré haciendo lo mismo que papá. No me importa si Hunter no la ve como suya, en mi carne, en mis huesos ella es mía.
Durante los días posteriores a que Kieran la llevara a la estación fue mimada por todos, se quedó con ellos una semana entera, Kieran no la llevaba a su casa porque las emergencias pasaban sin avisar y no la quería sola en un lugar tan aislado.
Mientras ella usaba la cama de Kieran, él dormía en cualquiera otra que estuviera desocupada. Los demás estaban con ella y la entretenían, los amaba, pero sabía que un día ella envejecería, ellos seguirían viéndose así. También pensaba que cuando ellos encontraran a sus compañeras la olvidarían.
Brian, le dijo que estaba ocupado, que se alegraba porque el accidente no hubiese sido serio y le dijo con vos dulce: «Nessie cariño, chochaste porque estabas portándote como niña caprichosa, no podemos vernos y es por mi trabajo, sé una buena niña y vete a dormir»
Puto.
Un mes después, Nessa fue dada de alta. Así que las atenciones obsesivas de sus amigos cambiaformas bajaron un poco de nivel.
Algunos días después, Nessa enfrentó una situación difícil. Fue herida y traicionada. No es que amara a Brian, pero ella no se esperó algo así.
No había llorado tanto desde que enterró a sus papás cinco años atrás Estaba alterada, tensa…devastada.
La noche lejos de ser una en dónde estúpidamente creyó que Brian le pediría matrimonio porque y citaba textual, le dijo: «Debemos hablar es serio e importante», acabó siendo una noche terriblemente horrible. Y lo iba a aceptar, para alejarse de Kieran, era lo mejor.
Brian sabía de su amor por Kieran, pero le decía que con él podía ser feliz, que la amaba.
Maldición, si ella hubiese intuido lo que iba a suceder, quizás el golpe no hubiese sido tan fuerte. Y si no estuviera tan afectada por todo se reiría.
Si ella escuchara la historia de por ejemplo su mejor amiga se reiría y le diría que fue mejor descubrirlo antes y no después de casada «Aunque tampoco tenía una mejor amiga… ¡Vaya que era realmente patética!»
Y por la inmensa «erección que Brian mostraba con su amante» se convenció de que quizás ni siquiera se hubiesen casado a futuro. Porque nunca habían ido más allá que de simples besos en los que él era frio y sin emociones. No ayudaba que cuando había tratado de ir más lejos ella lo alejaba.
Kieran... lo tenía en su piel y sentía que era incorrecto estar con alguien más.
Ahora, tras pasar el enojo llegaba la desastrosa y poco positiva auto recriminación «“las señales estaban ahí…fui tonta y ciega cómo para verlas”»
De pronto tomó consciencia de dónde estaba y se sintió asustada, claro que sí. Se encontraba en un horrible estacionamiento desierto, en medio de una zona peligrosa debido a sus impulsos.
Y además la seguía el guardia de los edificios de apartamentos de su ex, solo porque había entrado en modo loca y había destruido la mayor parte de las obras de arte de Brian…
Brian «por lo menos, en eso había sido decente» la había dejado gritar, quebrar sus cosas sin decir nada, se veía incluso apenado de haberla herido.
Pero sus vecinos como que no soportaron el ruido de cristales, jarrones «y todo lo que encontró» estrellándose sobre las paredes…el piso…las ventanas «putos imbéciles, esnobs estirados» y habían llamado a la policía.
Y bueno, por lo menos su ex tendría que pagar bastantes cientos de miles de dólares. Pero en lugar de sentir pena, Nessa tomó aquello como una indemnización por los daños sufridos.
Todo empezó horas antes, le dijo que se verían en el apartamento de Nessa, pero de nuevo su estúpido «ahora» exnovio, la había dejado tirada «de nuevo»
Así que, cansada ya con su estúpida forma de tratarla, misma que llevaba meses dándose había decidido ir a encararlo. El reguero de ropa en todo el apartamento fue un pequeño indicador de lo que encontraría dentro.
Que precisamente fuese un hombre con el que le ponía los cuernos, eso fue devastador. «Con razón no quería hacer más que solo tocarme… ¡Y me decía que quería que yo llegara virgen al matrimonio!»
Cuarenta minutos después de que el guardia panzoncito se cansara y dejara de seguirla llegó a su casa. Su gatita Gaia la esperaba, pero si esperó compasión y comprensión de su gata, estaba equivocada «aunque tampoco podía pretender que la gata le sirviera un té y escuchara sus quejas»
Mientras le servía de comer a su felina, recordaba que a esta nunca le había gustado Brian. Debería haberse guiado por los instintos de Gaia…aunque la verdad a Gaia no le gustaba nadie…bueno, a Kieran lo adoraba, a Nessa la toleraba porque era quien la alimentaba y acicalaba para que no se tragara demasiado pelo.
La mañana llegó más a prisa de lo que quiso y se obligó a si misma a ir a trabajar. Normalmente los domingos la librería estaba cerrada pero un pedido especial de uno de sus clientes estrella llegaba aquel día y ante la perspectiva de estar sola en casa decidió ir a trabajar.
Catalogaría algunos de los libros que seguían en las cajas, esa era una mejor manera de pasar el domingo.
El sr. Roberts «su jefe» era muy amable. Un abuelito retirado que tenía una pequeña librería en el pueblo. Sus clientes pedían los libros por encargo y Nessa lo ayudaba, ella evitaba que el anciano cargara cajas, no era un mal trabajo pues Nessa amaba pasar el día entre libros.
Los clientes la veían poco, ella era tímida con los extraños. De hecho, en la librería fue que conoció a Brian. Este había llegado buscando algunos libros y ese día ella estaba a cargo de las entregas. Por seis meses se mantuvo yendo diario a verla y entonces ella aceptó salir con él.
Mientras catalogaba algunas guías de viaje empezó a llorar, su jefe quien había insistido en que saliera con Brian, al verla así intuyó que algo había sucedido, pero no imaginó lo que ella le diría.
— ¿Te fue infiel con otro hombre?
—Los encontré anoche.
— ¿Y por qué viniste a trabajar?
—Me ayuda a distraerme. De verdad que sí.
—Es medio día, anda vete a casa que ya acabamos.
Nessa decidió pasar a saludar a sus amigos bomberos, no esperó encontrarse varios autobuses escolares. Recordó entonces que los domingos organizaban excursiones para los más pequeños.
Miró con emoción como sus amigos hacían demostraciones que generaban risas en los pequeñitos. Notó a Kieran mirando la multitud, estaba diciendo MIA, MI COMPAÑERA y Nessa se fue. No podía manejar el verlo con ella. Esperaba de verdad que fuera feliz.
Pero se iría, no podía manejar aquello.
Kieran se puso eufórico, no pensó que encontrar a su compañera fuese así, pero Nessa…ella rondaba su mente porque la amaba también. Sin embargo, cuando salió, la multitud de visitantes se había dispersado y con ellos su compañera.
Cuando Nessa llegó a su casa cerró las ventanas y se metió bajo las sábanas. La tristeza y la pena estaban por consumirla.
Brian estaba llamándola desde temprano al día siguiente, pero ni siquiera pensó en responderle. Media hora después tenía arreglos de flores en la puerta así que se marchó al trabajo esperando que no fuese ahí a molestarla. Su tienda estaba bastante llena aquel día, pero para tristeza suya ninguno de sus amigos fue.
Llamó al agente de bienes raíces quien en cuestión de dos semanas le tenía un cliente. Este compró la tienda con toda la mercancía incluso. Así que, con el dinero en el banco se fue a casa a buscar en internet ciudades a las que pudiese irse.
Al día siguiente de que Nessa vendiera, Kieran y Adrick llegaron a verla. Se sorprendieron de ver a alguien distinto atendiendo.
—Nessa me vendió la tienda, pues deja la ciudad. Según sé, su novio la engañó con otro hombre, ella los encontró hace unos días.
Kieran estaba muy pálido, ella se había enterado de su compañera, recordó que le había dicho que, si él la encontraba ella dejaría la ciudad. Y además fue herida por Brian.
— ¿Cómo se enteró?
—Ella estaba ahí ese día, quizás se dio cuenta de que la encontraste.
—Mañana iré a buscarla, debemos ir a trabajar. Hoy debo revisar las trampas.
— ¿Cómo llevas lo de no encontrarla?
—Es una mierda, son dos semanas Adrick, creo que me lo imaginé.
El día pasó sin incidentes para Nessa. Durante la noche su gatita Gaia se escapó, vivían cerca del bosque y ocasionalmente se salía de la casa.
Tal cual hacía siempre, se puso sus zapatillas de deporte y fue a buscarla. Salir era bueno para Nessa aquella noche, Brian había llamado pues trataba de hablar con ella, pero no lo escuchó.
Así que mientras caminaba por el bosque llamando a Gaia «quien probablemente ya estaba de regreso en casa» supo que aún no podía volver a su casa, no podía porque si se metía dentro de sus cuatro paredes se asfixiaría, así que decidió sentarse en el parque. ¿Qué era lo peor que podía pasarle?
Lo descubrió cuando dos sujetos decidieron acercarse a ella.
—Mujer bonita…déjanos mostrarte un poco la ciudad.
—No gracias, solo quiero estar sola.
—Vamos a ir a mi casa, la pasaremos bien.
Nessa empezó a correr, entraron al bosque y aunque era buena ellos eran rápidos. Ayudaba que tenían una buena luna llena y estaba bastante iluminado.
Estaba tan pendiente de los sujetos que no fue consciente de que se acercaba a un agujero. Cayó primero con el tobillo, este se giró en un ángulo extraño. Su hombro fue el siguiente en golpearse, impactando en una roca grande.
Aun así, a pesar del dolor se mantuvo en silencio para que los que la seguían se diesen por vencidos. Trató de acomodarse fuera de la vista pues si se asomaban desde arriba podrían verla.
Unos minutos después, el agotamiento emocional, el dolor…todo la hizo simplemente cerrar los ojos y rendirse.
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